
Los secretos son como las moscas, hay moscas todo el año, pero cuando empieza el calor salen todas a la vez y se acumulan de forma molesta. No es que yo tenga nada en contra de contar secretos. Es más, seguramente una de las cosas que más me importa de una persona es que sepa guardarlos.
Sin embargo, odio que la gente cuente cosas de las que no me puedo enterar delante mía. Probablemente yo lo haya hecho muchas veces, la verdad, ahora me doy cuenta de lo molesto que puede llegar a ser. Lo que me importa no es que no me pueda enterar si no, simplemente, el hecho de sobrar.

